Sociedad Chilena de Medicina Familiar

El duelo en la APS: un proceso que se supera en equipo

Por Bárbara Morales M.
Los riesgos a los que se expone el personal de salud durante la pandemia provocada por Covid-19 son numerosos. Estar sometido a una situación de estrés intenso y prolongado, como el que se vive en estos momentos, repercute directamente en la salud emocional de los funcionarios, y esto se ve agravado profundamente cuando – producto de la misma pandemia – fallece un miembro del equipo.

En nuestro país, solo en los centros de atención primaria de salud (APS) ya contamos con el fallecimiento de dos médicos: los doctores Edmundo Rangel y Cristhian Balladares. El Dr. Rangel trabajaba en el Centro de Salud Familiar, CESFAM, María Latife Saadi de la ciudad de Rancagua, y la Directora del centro, Dra. Carmen Nadal médica de familia, explicó que realizaron un ritual de despedida donde bajaron la bandera a media asta e hicieron sonar las sirenas de las ambulancias en su memoria.

Sin embargo, esta despedida simbólica no parece ser suficiente para la Dra Nadal: “Estamos en deuda con la memoria del Dr. Rangel. Es tanto el desgaste que tenemos todos que no hemos podido diseñar alguna actividad o estrategia más elaborada para sobrellevar de mejor manera el duelo, de manera colectiva. Personalmente, como directora, siento que es muy difícil, estamos todos muy cansados, ya ha sido mucho tiempo de trabajar en este estado de emergencia, pero si algún funcionario lo desea y plantea alguna idea, nosotros estamos abiertos a estas iniciativas porque creo que sería muy beneficioso para todo el equipo.”

El duelo – palabra que proviene del latín dolus y que significa dolor –  se define como las demostraciones que se hacen para manifestar el sentimiento que se tiene por la muerte de alguien, expresadas con dolor, lástima, aflicción o pesar, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

La Dra. Mariela Rodríguez, médica de familia y miembro SOCHIMEF explica al respecto que: “Creo que es fundamental comprender el proceso de duelo como un proceso del ciclo vital familiar.  Creo que existe una tendencia a “patologizar” este proceso por la desconexión que tenemos como sociedad con los procesos naturales. Lo que se requiere es acompañar, escuchar o aconsejar en el proceso.”

Y justamente lo anterior se encuentra dentro de las recomendaciones que se plantearon en el simposio virtual realizado por la Organización Panamericana de la Salud, OPS, el pasado mes de julio, llamado: “Las pérdidas y el duelo en tiempos de COVID-19[1].” En la ocasión, la psicóloga Giselle de la Hoz, explicó que hay ciertos factores – conocidos como mediadores del duelo – que inciden en la forma que las personas enfrentan este proceso, como por ejemplo el apego con la persona que fallece o la historia personal de cada individuo.

Sin duda, uno de los mediadores del duelo que la pandemia ha modificado con mayor intensidad son las variables sociales. La distancia social y el riesgo al contagio nos ha quitado la posibilidad de abrazar, acompañar físicamente y realizar ciertos ritos funerarios que ayudan a dar sentido y a aceptar la pérdida del ser querido. Por lo tanto estamos enfrentando una nueva forma de vivir este proceso y, como agrega la Dra. Rodríguez, los equipos de salud requieren de capacitación específica sobre cómo entender y cómo acompañar a los dolientes.

En la misma línea, el Dr. Patricio Manquilef, médico de familia y miembro de SOCHIMEF, quien trabaja en el CESFAM Rahue Alto en Osorno, explica que se debería implementar una estrategia que incluya espacios programados para que los funcionarios se reúnan con el equipo de salud mental “donde puedan hablar acerca del duelo, del manejo de culpas y ansiedades respecto responsabilidades en el abordaje de la enfermedad por Covid que lleva implícita la amenaza de muerte inminente, no solo para pacientes, sino que también para los propios funcionarios.”

Medidas de cuidado y de autocuidado para personal de salud
Las recomendaciones de autocuidado que hace la Organización Mundial de la Salud, OMS, apuntan a que todo el personal médico ponga atención en su salud mental, tanto como en su salud física. Para ello, por ejemplo, se recomienda que utilicen las estrategias personales que les han ayudado a manejar y aliviar el estrés en ocasiones previas. También se hace un llamado a descansar, a cuidar las necesidades básicas – como alimentarse saludablemente y mantenerse hidratado – y a no perder el contacto con compañeros y colegas, entre otras.

En el CESFAM Baeza Goñi, ubicado en la comuna de San Joaquín, Santiago, trabaja la Dra. Mariela Rodríguez quien explicó que se implementó un espacio de autocuidado de 30 minutos diarios guiados por un profesor de educación física donde un porcentaje de funcionarios, 8 a 10 cupos diarios, participan en actividades grupales de ejercicios de elongaciones musculares y juegos que favorecen el trabajo en equipo.

El Dr. Manquilef dice que en su centro también existen algunas estrategias que buscan aminorar los síntomas que la sobrecarga laboral pudiera tener en el personal de salud. Por ejemplo, ellos cuentan con 15 minutos de pausa saludable, durante las mañanas, “podemos ir al casino a tomar un café o simplemente estirar las piernas, dispusieron de máquinas para quien quiera hacer ejercicio y también se implementó un buzón de sugerencias anónimas para el personal”.

Sin embargo, la OMS también hace un llamado a quienes lideran los equipos de salud y hace hincapié en la necesidad de tener una mirada más estructural con acciones que se puedan mantener en el tiempo. Se hace imperativo enfocarse en la capacidad ocupacional a largo plazo y no quedarse en las respuestas reiteradas a crisis a corto plazo.

Por ejemplo, estas medidas de cuidado incluyen: coordinar rotación de personal considerando funciones con niveles de alto y bajo estrés, mantener los canales de comunicación abiertos y brindar actualizaciones precisas de la información a todo el personal. No debemos olvidar que la desinformación o la comunicación poco clara genera incertidumbre y, sobre todo en el estado de emergencia actual, esto podría aportar aún más estrés a los equipos.

El Dr. Manquilef agrega que en su lugar de trabajo pudieron seguir un sistema de turnos al comienzo de la pandemia. El plan consistía en que una parte de los funcionarios trabajaba de manera presencial cada 14 días, alternando equipos para que un grupo pudiera aguardar en sus domicilios. “Lamentablemente esta estrategia se suspendió y actualmente están todos trabajando en el Cesfam,  excepto quienes padecen enfermedades crónicas. Trabajan con mucha fe y dedicación,  pero también con temor de contagiarse   ellos y sus familias.”

Sin duda que la pandemia obligó a reconfigurar nuestra vida cotidiana y su consecuencias aún no las podemos dimensionar. Hasta ahora sabemos que su efecto impacta a nivel individual, familiar y social y la Medicina Familiar, en este sentido, tiene muchísimo que aportar. La medicina familiar es la especialidad médica que vela por la salud de las personas en cuanto seres integrales que viven en comunidad, considerando todos los determinantes sociales de la salud, y esta visión holística toma mayor fuerza cuando incluye a los cuidadores formales: el personal sanitario y equipo de atención primaria.

[1] https://www.paho.org/es/eventos/perdidas-duelo-tiempos-covid-19

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