La reciente presentación de la Vía Clínica de Diabetes Mellitus tipo 2 para la Atención Primaria de Salud constituye un hito relevante para el fortalecimiento del abordaje de esta patología en el primer nivel de atención. Se trata de un instrumento orientado a ordenar, estandarizar y facilitar la toma de decisiones clínicas en un contexto marcado por una alta carga asistencial, entregando criterios claros para el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y derivación de personas con diabetes mellitus tipo 2.
El documento fue elaborado de manera colaborativa entre el Ministerio de Salud, la Organización Panamericana de la Salud y diversas sociedades científicas —entre ellas la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF)—, con el objetivo de ofrecer a los equipos de atención primaria una herramienta práctica, alineada con la evidencia y ajustada a la realidad del sistema público de salud.
El doctor Jorge Donat, médico de familia, integrante de SOCHIMEF y uno de los autores de la vía clínica, destaca que este instrumento representa un cambio sustantivo en la forma de abordar la diabetes mellitus tipo 2 desde la atención primaria. “No solamente significa una guía para lo que es la atención primaria respecto a la diabetes mellitus tipo 2, sino que es un cambio. Un cambio no solo en el tratamiento, sino en la visión misma de lo que es la diabetes en atención primaria”, señala.
Desde su perspectiva, uno de los principales aportes de la vía clínica es su diseño práctico y accesible, que permite visualizar en una sola página el flujo completo de manejo clínico. Esto facilita su lectura y aplicación cotidiana por parte de los equipos de salud, especialmente en escenarios de alta demanda asistencial, donde el tiempo disponible para la revisión de documentos extensos es limitado.
Actualización terapéutica y equidad en el acceso
A este diseño operativo se suma la actualización del tratamiento farmacológico disponible en el sistema público, incorporando opciones alineadas con la evidencia científica internacional y eliminando otras que habían generado cuestionamientos clínicos en los últimos años. Este punto, según explica el Dr. Donat, responde a una necesidad largamente identificada por los equipos de salud. “Durante mucho tiempo estuvimos limitados, no por falta de evidencia ni de capacitación de los profesionales, sino por las oportunidades reales que podíamos ofrecer a los pacientes. Sabíamos lo que necesitaban, pero no siempre podíamos llevarlo a cabo”, afirma.
En ese sentido, la nueva vía clínica no solo mejora la calidad técnica del manejo de la diabetes mellitus tipo 2, sino que también avanza en términos de equidad y acceso. “Hoy eso ha cambiado. Hoy hemos dado un paso al frente”, enfatiza el médico de familia, quien agrega que esta actualización permite ofrecer a las personas con diabetes tratamientos acordes a los estándares utilizados a nivel internacional.
“No solo es una oportunidad, sino también un derecho que los pacientes han ganado: el derecho a ser tratados de la mejor manera posible, sin tener que envidiar a ningún país de la OCDE”, subraya el Dr. Donat, destacando el impacto que este avance tiene en la experiencia y el pronóstico de las personas atendidas en el sistema público.
Fortalecimiento del trabajo en red y enfoque colaborativo
Otro aspecto central de la vía clínica es el fortalecimiento del trabajo en red, a través de criterios claros y operativos para la derivación tanto al nivel secundario como a los servicios de urgencia. Al basarse en parámetros objetivos y adaptados a la realidad nacional, el documento busca mejorar la pertinencia de las derivaciones, optimizando el uso de los recursos disponibles y favoreciendo una atención más oportuna y coordinada.
Finalmente, el Dr. Donat releva el carácter colectivo del proceso y el compromiso de las distintas disciplinas involucradas en su elaboración. “La vía clínica fue el resultado de un trabajo arduo de las diferentes sociedades científicas que participaron profundamente para dar lo mejor de sí. Estoy orgulloso de cada una de las personas que aportaron desde su área para lograr este objetivo final, que es mejorar la atención y la calidad de vida de las personas con diabetes en nuestro país”, concluye.
Desde SOCHIMEF, este trabajo reafirma el compromiso con el fortalecimiento de la atención primaria y el desarrollo de herramientas clínicas pertinentes para el sistema de salud.
