Sociedad Chilena de Medicina Familiar

Socio de SOCHIMEF presentó investigación sobre psicodermatología y depresión en congreso iberoamericano

La relación entre la piel, las emociones y la salud mental fue el eje de la participación del socio de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF), Dr. José Leonardo Barrera-Ariza, en el XXV Congreso Ibero-Latinoamericano de Dermatología (CILAD), desarrollado entre el 27 y el 31 de octubre de 2026 en Oporto, Portugal.

En la instancia presentó el trabajo “Modulación del procesamiento afectivo mediante la quimiodenervación glabelar: revisión sistemática y meta-análisis de la toxina botulínica tipo A en el trastorno depresivo mayor”, seleccionado para exposición oral entre más de 1.100 trabajos postulados al encuentro.

La investigación revisó sistemáticamente ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo que evaluaron el uso de toxina botulínica tipo A en la región glabelar como tratamiento adyuvante en adultos con trastorno depresivo mayor. Para ello se siguieron criterios PRISMA, se realizaron búsquedas en cuatro bases de datos y se evaluaron tanto el riesgo de sesgo como la certeza de la evidencia.

Según explicó el Dr. Barrera, los resultados observados son prometedores, aunque todavía deben interpretarse con cautela. La evidencia disponible presenta una calidad moderada y los estudios analizados mostraron una dirección coincidente del efecto, pero existen limitaciones que requieren nuevas investigaciones antes de considerar esta intervención como parte de la práctica clínica habitual.

“Hoy es investigación, aún no es una práctica de Atención Primaria, pero abre caminos hacia alternativas adyuvantes a futuro en relación con el manejo de la depresión”, señaló el especialista. Desde su perspectiva, esta línea adquiere particular importancia para la Medicina Familiar, considerando que la depresión forma parte de la consulta cotidiana y que algunos pacientes presentan respuestas parciales, efectos adversos o dificultades con los tratamientos farmacológicos.

La piel y las emociones como parte de una misma evaluación

El trabajo se inserta en el ámbito de la psicodermatología, área a la que el Dr. Barrera se ha dedicado y que estudia la interacción entre las enfermedades de la piel y los procesos psicológicos y emocionales.

Una de las hipótesis abordadas es la denominada retroalimentación facial, que plantea que la expresión del rostro no solo refleja el estado emocional, sino que también podría participar en su regulación. En este contexto, la quimiodenervación de la región glabelar —zona asociada, entre otras expresiones, al ceño fruncido— ha sido estudiada por su eventual efecto sobre síntomas depresivos.

Para el médico, esta interacción también tiene consecuencias concretas en la consulta. Las enfermedades dermatológicas visibles pueden afectar la percepción que las personas tienen de sí mismas, sus relaciones sociales, el sueño y su estado emocional. Por ello, plantea la importancia de incorporar la expresión facial y la salud mental como parte de la evaluación clínica, especialmente en pacientes que presentan dermatosis crónicas.

En Atención Primaria, agregó, la detección precoz adquiere especial relevancia. Evaluar conjuntamente la condición dermatológica, la calidad de vida, los síntomas de depresión y ansiedad y, cuando corresponda, el riesgo suicida, permite definir de mejor manera si el paciente puede ser manejado en este nivel de atención o requiere un abordaje conjunto con dermatología o psiquiatría.

Investigación chilena en un escenario iberoamericano

Para el Dr. Barrera, haber sido seleccionado para una presentación oral en Oporto representa también una oportunidad para situar la relación entre salud mental y dermatología en un espacio científico internacional.

“Que mi trabajo pasara a presentación oral entre una cantidad alta de trabajos recibidos tiene un significado que va más allá de mi nombre. Dice que la relación entre la piel y la salud mental ya tiene lugar en la agenda central de la dermatología iberoamericana”, sostuvo.

Su participación incluyó además la presentación de un e-póster sobre tono vagal y terapia biológica en psoriasis, como parte de una línea de investigación más amplia destinada a comprender las distintas vías de interacción entre la piel y el cerebro.

Actualmente, el socio de SOCHIMEF cursa un doctorado en Psicología con foco en psicodermatología y proyecta continuar desarrollando investigación interdisciplinaria junto a médicos de familia, dermatólogos y psiquiatras, incluyendo evidencia generada desde la Atención Primaria chilena. “Estoy convencido de que la salud mental debe tener un lugar en la consulta de piel y que la piel debe tener un lugar en la consulta de familia”, concluyó.

Por Juan Paulo Roldán

Comunicaciones SOCHIMEF

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