
Un llamado a no perder de vista las convicciones que llevaron a elegir la Medicina Familiar realizó la presidenta de la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA), Dra. Viviana Martínez-Bianchi, durante la inauguración de la Primera Jornada Nacional de Residentes, encuentro que reunió a residentes, docentes y representantes de distintas casas formadoras del país en la Universidad de Concepción.
En su presentación, que se ofreció de manera telemática, Martínez-Bianchi abordó su propia trayectoria personal y profesional para reflexionar sobre la importancia de contar con una “brújula” capaz de orientar las decisiones a lo largo de la carrera médica. Recordó especialmente la influencia de su padre, médico en Argentina, quien desde temprana edad le transmitió la convicción de que la salud constituye un derecho humano y que la medicina debe mantener un estrecho vínculo con las necesidades de las comunidades.

A partir de esa experiencia, invitó a quienes se están formando en Medicina Familiar a reconocer también las historias y valores que han marcado sus propias trayectorias y a recurrir a ellos cuando las exigencias del ejercicio profesional pongan a prueba sus convicciones. “La medicina se practica donde la ciencia se encuentra con la humanidad”, sostuvo, destacando que uno de los principales aportes de la Medicina Familiar es su capacidad de mirar primero a la persona y no únicamente las patologías.
Ver más allá de la consulta
Otro de los énfasis de su intervención estuvo puesto en la necesidad de comprender que la enfermedad no surge de manera aislada. Martínez-Bianchi señaló que factores como la pobreza, la desigualdad, la discriminación, los traumas y la degradación ambiental tienen un impacto directo sobre la salud de las personas y comunidades.
Desde esa perspectiva, planteó que los sistemas sanitarios deben avanzar desde modelos reactivos hacia una atención integral, centrada en las personas y estrechamente vinculada con la atención primaria, la salud pública, las redes de apoyo social y los recursos existentes en cada territorio.
La presidenta de WONCA se refirió además a la responsabilidad de médicos y médicas de familia de escuchar las realidades de sus pacientes, comprender los factores de vulnerabilidad que los afectan y contribuir a que las voces de las comunidades sean consideradas en la toma de decisiones.
“Aprovechen su plataforma como médicos y médicas para amplificar las voces de aquellos que han sido silenciados, para abogar por aquellos que han sido pasados por alto y para luchar por un futuro en el que todas las personas tengan la oportunidad de prosperar”, expresó.
Por su parte, la presidenta de SOCHIMEF, Andrea Didier destacó la importancia de contar con el testimonio de la presidenta de WONCA dentro de la Primera Jornada Nacional de Residentes y en la proyección que tiene su participación en el contexto de la formación de nuevas generaciones y el fortalecimiento de la Medicina Familiar en Chile.
“Esta actividad la soñamos en una reunión de la Red Nacional de Centros Formadores de Medicina Familiar (RENACE). Dijimos por qué no juntarnos en un día especial con todos los residentes de Chile. Nosotros como equipo aspiramos a que exista una continuidad hacia adelante y que se repita cada año en el contexto de los congresos nacionales de medicina familiar, que nos encontremos y conozcamos. Nuestros residentes son el presente y el futuro de la Medicina Familiar”, precisó.
Una responsabilidad que trasciende la atención clínica
Martínez-Bianchi también invitó a los residentes y docentes a asumir un papel activo frente a las inequidades en salud, tanto desde la práctica clínica como desde la investigación, la educación, la participación comunitaria y la incidencia en los espacios donde se toman decisiones.

En ese sentido, destacó la necesidad de formar profesionales capaces de reconocer los determinantes sociales de la salud, identificar situaciones de vulnerabilidad y conectar a las personas con recursos locales, manteniendo siempre una mirada centrada en la dignidad de cada paciente.
Al cierre de su intervención, la presidenta de WONCA Internacional retomó la idea que marcó su presentación: mantener viva la “brújula” que guía el ejercicio de la Medicina Familiar. “Les mando un saludo inmenso representando a los médicos de familia en todo el mundo (…) pidiéndoles que nunca, nunca se olviden de su brújula. Sigan manteniendo la esperanza para un mundo mejor”, concluyó.
La participación de Martínez-Bianchi marcó así la apertura de una jornada orientada a fortalecer el encuentro entre quienes están iniciando su formación como especialistas y a reflexionar sobre el rol que las nuevas generaciones deberán asumir frente a los desafíos actuales y futuros de la atención primaria y la Medicina Familiar.
Por Juan Paulo Roldán
Comunicaciones SOCHIMEF

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