Sociedad Chilena de Medicina Familiar

Campaña de Verano 2026: recomendaciones para prevenir la salmonelosis durante días de altas temperaturas

Las altas temperaturas del verano crean condiciones que favorecen el crecimiento de bacterias en alimentos de origen animal, lo que puede aumentar significativamente los casos de salmonelosis y otras enfermedades transmitidas por alimentos.

En el contexto de la campaña estival del Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF) entrega orientaciones clave para evitar complicaciones y disfrutar de la temporada con mayor seguridad.

La doctora Adriana Sapiro, miembro de SOCHIMEF, explica que el calor actúa como un acelerador del crecimiento bacteriano, especialmente en productos como carnes, lácteos, leche no pasteurizada y huevos. “Cuando sube la temperatura, el riesgo aumenta, y por eso es fundamental manejar y conservar bien los alimentos durante estos días”, señala.

Entre los puntos más críticos destacan los huevos, cuya cáscara puede contener bacterias. La doctora recomienda manipularlos de manera separada, lavarse las manos después de tomarlos y desecharlos inmediatamente tras su uso para evitar contaminación cruzada. Además, enfatiza que cualquier preparación que utilice huevo crudo —como la mayonesa casera— es mejor evitarla debido a su alto riesgo sanitario.

Respecto a la conservación, Sapiro recuerda que los alimentos preparados deben mantenerse siempre refrigerados, idealmente en el interior del refrigerador y no en la puerta, donde la temperatura fluctúa. Una vez fuera del frío, lo recomendable es consumirlos dentro de un plazo máximo de dos horas, especialmente si se trata de carnes, ensaladas con mayonesa o preparaciones con huevo.

En caso de salmonelosis, los síntomas más habituales son diarrea, vómitos y malestar abdominal. La doctora advierte que personas mayores, niños, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas deben consultar de manera precoz en un servicio de urgencia si presentan estos signos. La hidratación es fundamental: las sales de rehidratación oral, administradas en pequeñas cantidades y de forma continua, ayudan a evitar deshidratación.

“Lo esencial es estar atentos y tomar medidas simples que reducen enormemente el riesgo”, sostiene Sapiro. “Evitar alimentos crudos de origen animal, respetar la cadena de frío y privilegiar siempre preparaciones seguras permite disfrutar del verano sin contratiempos”.

Otras recomendaciones

Además de cuidar la refrigeración y evitar el consumo de alimentos crudos de riesgo, la inocuidad alimentaria también depende de una correcta manipulación en cada etapa de preparación. Lavarse bien las manos con agua y jabón antes de cocinar, después de tocar alimentos crudos y luego de utilizar el baño es una de las medidas más efectivas para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos. Este hábito reduce significativamente la posibilidad de contaminación cruzada y protege especialmente a niños y personas mayores.

Otro punto clave es mantener la separación entre alimentos crudos y cocidos. Carnes, pescados y huevos deben manipularse con utensilios distintos a los que se usan para ensaladas u otros productos listos para el consumo. Del mismo modo, las tablas de picar deben diferenciarse por tipo de alimento y lavarse inmediatamente después de su uso. Estas prácticas simples evitan que bacterias presentes en alimentos crudos pasen a preparaciones ya cocinadas.

La cocción completa es igualmente fundamental. Las carnes deben alcanzar temperaturas internas adecuadas para eliminar microorganismos, evitando siempre que queden partes rojas o jugos rosados. En el caso del agua consumida en campings o zonas sin red potable, hervirla al menos un minuto permite asegurar su calidad microbiológica y reducir el riesgo de diarreas, vómitos y otros cuadros gastrointestinales.

Por último, es importante mantener una correcta limpieza y desinfección del entorno, desde mesones hasta paños de cocina, que suelen acumular bacterias con facilidad. Los alimentos perecibles no deben permanecer a temperatura ambiente por periodos prolongados, y cualquier preparación con mal olor, cambio de color o textura sospechosa debe ser descartada inmediatamente. La regla general es clara: cuando existe duda, es mejor no consumirlo. Estas medidas, respaldadas por evidencia científica y prácticas internacionales de seguridad alimentaria, ayudan a proteger la salud durante todo el verano.

Importancia de la notificación obligatoria

El vicepresidente de SOCHIMEF, José Zamorano, recuerda que la salmonelosis y otras Enfermedades Transmitidas por Alimentos forman parte de las Enfermedades de Notificación Obligatoria (ENO) del MINSAL. “Es importante que la comunidad funcionaria y quienes trabajamos en medicina familiar mantengamos presente que estos casos deben notificarse, porque ello activa las investigaciones y fiscalizaciones que realiza la SEREMI ante brotes asociados a alimentos”, señala.

Más información en el siguiente link.

Your Header Sidebar area is currently empty. Hurry up and add some widgets.