{"id":442,"date":"2020-06-10T21:01:26","date_gmt":"2020-06-11T00:01:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/?p=442"},"modified":"2020-06-10T21:07:46","modified_gmt":"2020-06-11T00:07:46","slug":"quedarse-en-casa-una-reflexion-medico-familiar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/2020\/06\/10\/quedarse-en-casa-una-reflexion-medico-familiar\/","title":{"rendered":"Quedarse en casa. Una reflexi\u00f3n m\u00e9dico-familiar"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"760\" height=\"570\" src=\"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-447\" srcset=\"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion.jpg 760w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-370x278.jpg 370w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-270x203.jpg 270w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-570x428.jpg 570w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-740x555.jpg 740w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-quedarse-en-casa-reflexion-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 760px) 100vw, 760px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Dra. Gladys Caro Lovera, <\/strong>M\u00e9dica de familia, Jefa Depto. Medicina Familiar, sede de La Patagonia, Universidad San Sebasti\u00e1n<\/em>.  <em>Integrante del Directorio SOCHIMEF<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"alignleft is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-444\" width=\"203\" height=\"201\" srcset=\"http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro.jpg 450w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-150x150.jpg 150w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-300x296.jpg 300w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-370x365.jpg 370w, http:\/\/www.medicinafamiliar.cl\/mf\/wordpress\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/sochimef-dra-gladys-caro-270x266.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 203px) 100vw, 203px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe ya desde hace siglos que el aislamiento es una de las estrategias m\u00e1s efectivas para el control de epidemias por determinadas enfermedades transmisibles. En la actual pandemia por SARS-CoV-2, una de las recomendaciones centrales repetidas incesantemente por expertos, autoridades sanitarias y agentes de salud es #Quedateen casa. Sin embargo, parece necesario prestar atenci\u00f3n al hecho que el aislamiento en domicilio tiene distintas connotaciones, dependientes de la funcionalidad familiar, otros problemas de salud y\/o condici\u00f3n dependiente de miembros del hogar, as\u00ed como de la capacidad de disponer de ingresos econ\u00f3micos y de las caracter\u00edsticas de la vivienda, entre otros. Por ello cabe reflexionar sobre el significado del llamado a quedarse en casa, desde la perspectiva de la medicina familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Claramente, las caracter\u00edsticas de la vivienda ocupada por un hogar modulan la salud de sus integrantes, ya sea como una unidad protectora o actuando en la g\u00e9nesis de enfermedades. Seg\u00fan la OMS la relaci\u00f3n entre vivienda y salud se explica por sus dimensiones, significado social y emocional, condiciones f\u00edsicas de la vivienda, y su entorno f\u00edsico y social. De este modo, el hacinamiento se asocia a una peor autopercepci\u00f3n de salud, problemas de salud mental, conductas de riesgo, alteraciones del sue\u00f1o, enfermedades infectocontagiosas, mal rendimiento escolar, y falta de privacidad. La imposibilidad de mantener una temperatura adecuada en la vivienda es un factor de riesgo para morbimortalidad cardiovascular y respiratoria. La falta de aislaci\u00f3n ac\u00fastica se asocia a aumento de trastornos de estr\u00e9s y carencia de sue\u00f1o. Por su parte, entornos comunitarios riesgosos propician enfermedades al\u00e9rgicas y respiratorias, accidentes y violencias, da\u00f1o en salud mental, inseguridad, exposici\u00f3n a agentes qu\u00edmicos nocivos, exposici\u00f3n a vectores; y otros. Tambi\u00e9n se ha establecido que las personas resisten menos las presiones ambientales en el ambiente de la vivienda, que en escenarios con igual o mayor presi\u00f3n como el lugar de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, la OMS lanz\u00f3 en el a\u00f1o 2000 una iniciativa que promueve el compromiso de los gobiernos por el desarrollo de la vivienda saludable, definida como \u201cel espacio de residencia que promueve la salud cumpliendo con las siguientes condiciones fundamentales: Tenencia y ubicaci\u00f3n seguras, estructura adecuada, espacios suficientes, acceso a los servicios b\u00e1sicos, muebles y utensilios dom\u00e9sticos y bienes de consumo seguros, entorno adecuado y uso adecuado de la vivienda\u201d. En ese contexto, el Instituto Nacional de la Vivienda establece las cualidades que deben reunir las \u00a0Viviendas Saludables en Chile, referidas a la estructura f\u00edsica de la residencia (dimensiones, distribuci\u00f3n y uso); condiciones relacionadas con el \u00e1mbito del comportamiento individual y colectivo de sus habitantes (privacidad, identidad y seguridad ciudadana); condici\u00f3n t\u00e9rmica de la vivienda (temperatura, humedad relativa y riesgo de condensaci\u00f3n); condiciones ac\u00fastica ( aislamiento a la transmisi\u00f3n del ruido a\u00e9reo y de impacto) y lum\u00ednica ( iluminaci\u00f3n natural y otros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad de la distribuci\u00f3n estructural de las familias en Chile, muestra que de cada 100 personas entre 15 a 64 a\u00f1os, 46 son econ\u00f3micamente dependientes, y de estos 17 son adultos mayores. De acuerdo al CENSO 2017, existen 1.073.151 hogares extendidos, los hogares nucleares monoparentales alcanzan a 717.732, con un 85% de jefaturas femeninas, los que con mayor frecuencia se asocian a vulnerabilidad econ\u00f3mica. Asimismo, existen 1.004.161 de hogares unipersonales, con un 53,7% de hombres y 46,3% de mujeres. Si bien esto parecer\u00eda ser una ventaja para la implementaci\u00f3n de las medidas de aislamiento, en una primera mirada, m\u00e1s bien cabe considerarla como una situaci\u00f3n de mayor riesgo para las personas infectadas, al no existir un agente de salud informal que provea de cuidados, detecte signos y s\u00edntomas de alarma, o que gestione con los centros de salud la atenci\u00f3n del paciente. Adem\u00e1s, el hacinamiento en las viviendas particulares, definido\u00a0 como igual o m\u00e1s de 2,5 personas por pieza de uso exclusivo como dormitorio, alcanza a 371.928 hogares, de los cuales 24.715 presentan hacinamiento cr\u00edtico con m\u00e1s 5 personas por dormitorio. Otro elemento a considerar en medio de esta vulnerabilidad, es el hecho que 516.826 trabajadores est\u00e1n siendo afectados por la Ley de \u201cprotecci\u00f3n\u201d al empleo, y que el 33,5% del gasto total en salud corresponde al Gasto de bolsillo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto de las caracter\u00edsticas socio-residenciales de las viviendas en las que familias deben confinarse acogiendo la recomendaci\u00f3n de las autoridades, la realidad de nuestro pa\u00eds exhibe una situaci\u00f3n altamente preocupante. En primer lugar, cabe se\u00f1alar la persistencia de familias que forman parte del d\u00e9ficit habitacional cuantitativo, que alcanza un total de 349.989 hogares, conformado por143.196 hogares allegados, 77.526 n\u00facleos hacinados, y 129.267 de viviendas irrecuperables. Las familias que viven en viviendas irrecuperables, presentan una situaci\u00f3n de particular vulnerabilidad, pues corresponden a hogares con piso de tierra y\/o paredes exteriores o techos de materiales precarios, tales como, lata, cart\u00f3n, pl\u00e1stico, etc. Igualmente, es necesario mencionar a las familias con d\u00e9ficit habitacional cualitativo, que aunque parece menos grave afecta a 1.303.484 familias, y comprende la exigencia de ampliaci\u00f3n, mejoramiento y conservaci\u00f3n de las viviendas, pero adem\u00e1s incluye a un grupo de 339.353 que tienen d\u00e9ficit de acceso a servicios sanitarios b\u00e1sicos. En relaci\u00f3n con esto mismo, en el \u00e1rea urbana, 98,8% de las viviendas utiliza agua de la red p\u00fablica, pero un 1,2% no tiene acceso, lo que representa\u00a0\u00a0 77.838 viviendas. Esto es muy grave, considerando el valor fundamental que tiene, en este momento, la necesidad de lavarse las manos frecuente y apropiadamente para prevenir la infecci\u00f3n por nuevo Coronavirus.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la estructura de las viviendas, no es particularmente evidente que las pol\u00edticas p\u00fablicas hayan tenido un avance sustantivo en asumir el criterio de tama\u00f1o para considerar que una vivienda sea saludable. En efecto, si bien el SERVIU tiene como exigencia legal una superficie de vivienda de 55m<sup>2<\/sup>, no incorpora consideraciones referidas a las particularidades estructurales y funcionales de las familias, o la presencia de problemas de salud con requerimientos especiales de sus miembros. No es casual que se observe entonces una clara gradiente social en lo referido al tama\u00f1o de la vivienda: un estudio realizado por la Universidad de Chile, muestra que el 56% de la viviendas en Santiago son de \u2264 70 m<sup>2<\/sup>, mientras que en Lo Barnechea la media de 161,8m<sup>2<\/sup>, y en Lo Pinto de 47,8m<sup>2<\/sup>. Tambi\u00e9n, persisten viviendas que fueron construidas hace varias d\u00e9cadas pero en una modalidad que en ese momento se estim\u00f3 provisoria, dada la urgencia para reducir la apremiante necesidad de reducir el d\u00e9ficit habitacional. Un ejemplo de ello fue la construcci\u00f3n 212.000\u00a0\u00a0 casas entre los a\u00f1os 1974 y 2000, de las cuales el 51% tienen una superficie habitable inferior a los 45 m<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una condici\u00f3n a\u00fan m\u00e1s compleja, es la de los campamentos. Seg\u00fan los datos del\u00a0<strong>Catastro Nacional de Campamentos 2019,<\/strong>\u00a0se contabilizaron 802 campamentos con 47.050 hogares, lo que representa un aumento de 22% en comparaci\u00f3n al catastro del a\u00f1o 2011. De ese total, un 19% de los hogares presenta hacinamiento. El 47% son viviendas semiprecarias de estructura fr\u00e1gil y sin terminaciones, como mediagua o similar. \u00a0El agua proviene principalmente de la red p\u00fablica sin medidor (42%) y de camiones aljibe (27%).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, en una realidad habitacional como \u00e9sta, con graves d\u00e9ficit que afectan a las capas socioecon\u00f3mica y territorialmente m\u00e1s vulnerables, es conveniente visualizar al espacio p\u00fablico, esto es, calles, veredas, plazas, etc, como una extensi\u00f3n f\u00edsica funcional y sociocultural del hogar, como un \u00e1mbito complementario a la vivienda, debido a que en \u00e9l pueden ocurrir todas las actividades que no tienen cabida en la vivienda m\u00ednima. Es en la calle donde los ni\u00f1os juegan, los adolescentes socializan de acuerdo a las motivaciones de su etapa de desarrollo, donde ocurre intercambios de conocimientos con los vecinos, se crean redes protectoras de amistad y solidaridad, se instala la silla de la abuela para que ella se siente y entretenga, el escenario donde las parejas tienen espacio para juguetear, los vecinos para conversar, donde se sacan los muebles mientras se hace un aseo m\u00e1s profundo de la casa, se deja la le\u00f1a hasta que se pueda apilar, se hacen celebraciones, se practican deportes (ej. pichanga futbolera), etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Da la impresi\u00f3n que la instrucci\u00f3n de aislamiento se dirige a las familias s\u00f3lo como una idea general, abstracta, teniendo cada una de ellas que resolver c\u00f3mo implementarla efectivamente. Cada familia determina c\u00f3mo se distribuye el espacio al interior de su vivienda, c\u00f3mo conviven sus miembros en esta situaci\u00f3n excepcional, pero sin contar con ning\u00fan tipo efectivo de orientaci\u00f3n o apoyo por parte de las organizaciones formales del Estado. Hace falta, por ejemplo, proponer actividades para entretener a los ni\u00f1os comunitariamente \u2013con los debidos resguardos por supuesto- para as\u00ed disminuir el estr\u00e9s familiar por el encierro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pandemia puso en evidencia, dram\u00e1ticamente, la persistencia de graves inequidades en nuestra sociedad, tal como puede constatarse en el \u00e1mbito habitacional. As\u00ed, mientras un sector dispone de condiciones adecuadas para respetar el aislamiento, es el momento para discutir la urgencia de reformular las pol\u00edticas p\u00fablicas en el sector vivienda, enriquecidas con una perspectiva de salud familiar. Y tambi\u00e9n, en estas circunstancias excepcionales, aprovechar de recuperar los espacios p\u00fablicos y promover su uso adecuado por parte de quienes est\u00e1n impedidos de hacer confinamiento total, ya que por las condiciones de sus viviendas no tienen otra alternativa. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perro, el caballo lo miraba (todav\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Agradecimientos: Dr. Jos\u00e9 Antonio Vergara (USS) quien aport\u00f3 con algunas ideas y revisi\u00f3n cr\u00edtica<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n\n\n\n<\/p>\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li style=\"text-align: justify;\">Balance de vivienda social y entorno urbano 2017. C\u00e1mara Chilena de la Construcci\u00f3n, Chile 2017<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Catastro Nacional de Campamentos An\u00e1lisis de Situaci\u00f3n Habitacional Centro de Estudios de Ciudad y Territorio. Diciembre de 2019. Chile<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Catastro nacional de campamentos MINVU 2019. Chile<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">D\u00e9ficit habitacional cuantitativo Censo 2017. Publicaci\u00f3n N\u00ba05. Fundaci\u00f3n Vivienda, 2018. Chile<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Novoa, A. El impacto de la crisis en la relaci\u00f3n entre vivienda y salud. Pol\u00edticas de buenas pr\u00e1cticas para reducir las desigualdades en salud asociadas con las condiciones de vivienda. Gaceta Sanitaria. Vol 28. Pag 44-50. Espa\u00f1a, 2014<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">La dimensi\u00f3n humana en el espacio p\u00fablico. Recomendaciones para el an\u00e1lisis y el dise\u00f1o. Programa de Espacios P\u00fablicos de la Divisi\u00f3n de Desarrollo Urbano (DDU) del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU). Chile, 2017<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Vivienda saludable: reto del milenio en los asentamientos humanos de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. OMS. 2005<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Segunda entrega resultados definitivos censo 2017. INE<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Torres, M. La calle y la vivienda: relaciones de espacio p\u00fablico y vida comunitaria. Universidad Aut\u00f3noma del Estado de M\u00e9xico. VOL Julio- diciembre. Pag. 31-53. M\u00e9xico, 2016<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Link <a href=\"https:\/\/www.observatoriourbano.cl\/estadisticas-habitacionales\/\">https:\/\/www.observatoriourbano.cl\/estadisticas-habitacionales\/<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p>\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dra. Gladys Caro Lovera, M\u00e9dica de familia, Jefa Depto. Medicina Familiar, sede de La Patagonia, Universidad San Sebasti\u00e1n. Integrante del Directorio SOCHIMEF. Se sabe ya desde hace siglos que el aislamiento es una de las estrategias m\u00e1s efectivas para el control de epidemias por determinadas enfermedades transmisibles. 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