Sociedad Chilena de Medicina Familiar

Tras el sistema frontal: recomendaciones para proteger la salud durante la recuperación

SOCHIMEF entrega orientaciones para prevenir enfermedades respiratorias y gastrointestinales, evitar accidentes durante las labores de limpieza y asegurar la continuidad de los tratamientos, con especial atención en niños y niñas, personas mayores, embarazadas y pacientes crónicos.

Aunque la intensidad de las lluvias disminuya, sus efectos sobre la salud pueden prolongarse. La humedad permanece en las viviendas, los cortes de servicios dificultan la conservación de los alimentos y las labores de limpieza pueden exponer a las personas a heridas, sustancias contaminadas y gases peligrosos.

En Atacama y Coquimbo, el Ministerio de Salud declaró Alerta Sanitaria para fortalecer la respuesta ante los efectos del sistema frontal. La medida considera, entre otros riesgos, las dificultades de acceso al agua potable y el posible aumento de enfermedades respiratorias, gastrointestinales y traumatismos. Según informó la autoridad sanitaria, permanecerá vigente hasta el 31 de octubre de 2026, aunque puede finalizar antes si las condiciones lo permiten.

Riesgos que continúan después de las lluvias

El doctor José Zamorano, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF), explica que las medidas de prevención deben mantenerse durante la etapa de recuperación.

“Los principales riesgos para la salud son las enfermedades respiratorias asociadas a la exposición prolongada al frío y la humedad, así como las enfermedades gastrointestinales derivadas de la contaminación del agua o de los alimentos”, señala.

También es importante prestar atención a quienes padecen enfermedades crónicas y perdieron sus medicamentos, no pudieron conservarlos debido a los cortes de electricidad o vieron interrumpidos sus tratamientos.

“Ante síntomas respiratorios persistentes, fiebre, diarrea, vómitos o signos de descompensación de enfermedad crónica, es importante consultar oportunamente”, agrega Zamorano.

Agua y alimentos seguros

Durante una emergencia, el acceso a agua segura constituye una de las principales medidas de protección.

“Es fundamental consumir únicamente agua potable. Si no se dispone de ella, se debe utilizar agua hervida, potabilizada o aquella distribuida por los municipios, además de agua envasada cuando sea posible”, recomienda el especialista.

El agua entregada por camiones aljibe también debe hervirse antes de su consumo, debido a los trasvasijes y a sus condiciones de almacenamiento.

Los cortes de electricidad, en tanto, pueden afectar la conservación de carnes, pescados, lácteos, huevos y otras preparaciones refrigeradas. Frente a esta situación, se aconseja privilegiar productos no perecibles y desechar los alimentos que hayan perdido la cadena de frío o cuya conservación genere dudas.

Precauciones durante la limpieza

La recuperación de las viviendas requiere medidas de protección para prevenir heridas, infecciones y complicaciones respiratorias. Durante las labores de limpieza se recomienda utilizar guantes, botas y mascarilla cuando exista polvo, barro o moho, además de evitar el contacto directo con objetos cortantes o potencialmente contaminados.

Si una persona sufre una herida por corte, punción o rasguño con algún elemento contaminado, debe acudir a un centro de salud para evaluar la necesidad de vacunación antitetánica.

Quienes participen como voluntarios en labores de limpieza, rescate o retiro de escombros, junto con bomberos, brigadistas y personal municipal, deben consultar en el municipio o CESFAM correspondiente por los operativos disponibles y la necesidad de vacunación preventiva.

En las zonas afectadas, el Ministerio de Salud ha desplegado operativos de vacunación contra la hepatitis A, la difteria y el tétanos, con foco en las personas expuestas a aguas contaminadas y en quienes participan en la limpieza y remoción de escombros.

También es fundamental ventilar los espacios donde se utilicen estufas, braseros o generadores para prevenir la acumulación de monóxido de carbono. En caso de usar cloro u otros desinfectantes, se deben respetar las instrucciones de dilución y nunca mezclar productos de limpieza.

Cuándo y dónde consultar

Los niños y niñas, las personas mayores, las embarazadas y quienes viven con enfermedades crónicas requieren especial protección. La dificultad respiratoria, la fiebre persistente, la deshidratación y las descompensaciones necesitan atención oportuna.

“Los SAPU, SAR y servicios de urgencia están indicados para personas con síntomas agudos o situaciones que requieran atención inmediata”, explica Zamorano.

Los CESFAM, por su parte, mantienen funciones esenciales como la entrega de medicamentos, los controles de enfermedades crónicas, el control prenatal y la atención de salud infantil. Siempre que las condiciones lo permitan, se recomienda contactar previamente al establecimiento mediante sus canales oficiales.

El papel de la Atención Primaria

Las redes asistenciales permanecen operativas, aunque algunos establecimientos de las regiones afectadas presentan daños o debieron trasladar parte de sus atenciones.

“La Atención Primaria debe asegurar la continuidad de la atención, identificar a las personas más vulnerables, coordinar apoyos con otros sectores y fortalecer las medidas preventivas”, afirma el vicepresidente de SOCHIMEF.

Finalmente, la Sociedad Chilena de Medicina Familiar llama a canalizar la ayuda mediante las instituciones y autoridades presentes en cada territorio. Una colaboración segura y organizada permite responder a las necesidades prioritarias, evita la duplicación de esfuerzos y reduce los riesgos tanto para las personas afectadas como para quienes participan en las labores de apoyo.

Publicaciones en prensa:

TVN

La Estrella de Chiloé

Publimetro

Líder de San Antonio

Radio Agricultura

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