Sociedad Chilena de Medicina Familiar

Campaña de Verano 2026: cómo prevenir golpes de calor y proteger la salud frente a altas temperaturas

Durante el verano, las altas temperaturas se transforman en un riesgo concreto para la salud, especialmente en contextos de olas de calor cada vez más frecuentes. La exposición prolongada al calor extremo puede provocar deshidratación, agotamiento por calor y golpes de calor, cuadros que pueden evolucionar rápidamente y convertirse en emergencias médicas si no se reconocen y manejan a tiempo.

En el marco de la Campaña de Verano 2026 del Ministerio de Salud, la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (SOCHIMEF) entrega una serie de recomendaciones para prevenir estos cuadros y reforzar el autocuidado durante los días de mayor calor.

El doctor José Zamorano, vicepresidente de SOCHIMEF, explica que el calor extremo no afecta a todas las personas de la misma manera. “En la consulta vemos que los efectos del calor golpean con más fuerza a ciertos grupos, y muchas veces los síntomas iniciales se subestiman, lo que retrasa la atención”, señala.

¿Qué es un golpe de calor y por qué es peligroso?
El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura interna, generando un aumento rápido y sostenido de la temperatura corporal. Este proceso puede alterar funciones vitales y, en casos graves, provocar daño neurológico, compromiso de órganos o incluso la muerte.

Los grupos con mayor riesgo son las personas mayores, niños y niñas, embarazadas, personas con enfermedades crónicas como diabetes o patologías cardiovasculares, y quienes realizan trabajo físico o actividad deportiva al aire libre, especialmente en horarios de alta radiación.

“El problema es que muchas personas creen que solo se trata de ‘sentirse acalorado’, cuando en realidad el cuerpo ya está dando señales de alarma”, advierte el doctor Zamorano.

Señales de alerta que no deben ignorarse
Entre los síntomas más frecuentes asociados al calor extremo se encuentran el dolor de cabeza, mareos, debilidad, náuseas, sudoración excesiva o, por el contrario, piel caliente y seca. También pueden aparecer calambres musculares, confusión, irritabilidad o sensación de angustia.

El vicepresidente de SOCHIMEF recalca que ante cualquiera de estos signos es fundamental actuar de inmediato. “Esperar a que los síntomas pasen solos puede ser un error. El calor puede avanzar rápido y complicar el cuadro en poco tiempo”, explica.

Medidas de prevención durante días de calor extremo
La prevención es la herramienta más eficaz para evitar complicaciones asociadas a las altas temperaturas. Desde la medicina familiar, las recomendaciones apuntan a incorporar medidas simples, pero sostenidas en el día a día.

Una de las principales es mantener una hidratación constante, incluso antes de sentir sed, privilegiando el consumo de agua y evitando bebidas alcohólicas o azucaradas. También se recomienda permanecer en lugares frescos o con sombra, ventilar adecuadamente los espacios cerrados y evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor calor, generalmente entre las 11:00 y las 17:00 horas.

El uso de ropa liviana, holgada y de colores claros, junto con gorros y protección solar, ayuda a disminuir la carga térmica. En el caso de personas que trabajan al aire libre, es clave organizar las labores en horarios de menor temperatura, incorporar pausas frecuentes y asegurar acceso permanente a agua.

Desde SOCHIMEF también se recuerda que las mascotas forman parte de los distintos tipos de familia y pueden verse gravemente afectadas por el calor extremo. Se recomienda asegurar hidratación permanente, mantenerlas en espacios frescos y evitar los paseos entre las 11:00 y las 17:00 horas, tanto para prevenir golpes de calor como quemaduras en sus patas por el contacto con superficies calientes.

Qué hacer frente a los primeros síntomas
Si una persona presenta signos de malestar asociados al calor, la indicación es trasladarla de inmediato a un lugar fresco, aflojar la ropa y aplicar compresas frías en cuello, axilas o extremidades. La hidratación debe ser paulatina y supervisada.

En situaciones más graves, como confusión, desorientación, temperatura corporal muy elevada o pérdida de conciencia, se debe buscar atención médica de urgencia. “En estos casos, el tiempo es clave. Una respuesta rápida puede evitar consecuencias mayores”, enfatiza el doctor Zamorano.

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