La importancia de un modelo de Salud centrado en la persona

Compartimos la nota realizada por nuestro socio Dr. Sebastián Fuentes, quien es docente del Departamento de Humanidades Médicas y Medicina Familiar de la Escuela de Medicina de la U. de Valparaíso.

"La importancia de un modelo de Salud centrado en la persona"

ORIENTACIÓN. Este enfoque humanista se hace más relevante cuanto más grave y dolorosa es una enfermedad. En Chile, la práctica de los cuidados paliativos lleva la delantera en su aplicación.

Una encuesta aplicada a 1.144 médicos en Estados Unidos reveló que tres de cada cuatro de ellos creen que la religión y la espiritualidad ejercen una influencia significativa sobre la salud de los pacientes diagnosticados con patologías graves, la cual se traduce -casi siempre- en la aceptación positiva de la enfermedad y, por cierto, en su posterior tratamiento y eventual recuperación.

Otro sondeo, destinado a analizar la asociación entre credo y mortalidad, realizado en ese mismo país durante 28 años, confirmó esa percepción al consignar que las personas que asisten a la iglesia u otro templo al menos una vez a la semana exhiben mayor disposición a dejar de fumar, se ejercitan más, presentan un mejor estado de ánimo general y ven incrementados hasta en siete años su expectativa de vida, en comparación con aquellas que nunca acuden a un servicio religioso.

La explicación: la fe es un estimulador natural del sistema inmune y, entre otras cosas, actúa como un inhibidor de la interleucina-6, una glucoproteína relacionada con el aumento del estrés y la depresión que está presente en muchas enfermedades, como las del corazón, la artritis reumatoide, los infartos cerebrales y la diabetes.

Por tal motivo, en la actualidad los médicos son cada vez más proclives a incorporar la espiritualidad en la atención y el cuidado de las personas enfermas, y se han abierto a respetar sus necesidades en este ámbito, con un renovado énfasis en la compasión.

Foco en la persona
Si bien la espiritualidad siempre ha estado presente en la medicina y la atención de salud, de manera explícita o implícita, desde hace unos 25 años comenzó a notarse la presencia del tema en la literatura científica a nivel mundial.

"La consideración de esta dimensión se hace más relevante cuanto más dolorosa es la percepción del estado de salud de una persona. Es decir, en males agudos, crónicos, avanzados o terminales, en episodios que amenazan la vida en forma repentina, como en un infarto, en crisis o pérdidas de seres queridos y, especialmente, durante la vejez", argumenta el médico Sebastián Fuentes Hülse, magíster en Salud Pública y docente del Departamento de Humanidades Médicas y Medicina Familiar de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso.

Según explica el especialista y académico, la relación entre medicina y espiritualidad se aborda actualmente desde un enfoque de salud centrada en la persona, es decir, humanista.

"Es la persona atendida quien pone de relieve la cosmovisión y prácticas culturalmente pertinentes, lo cual exige al profesional que la atiende poner sus propias creencias o visiones entre paréntesis. No obstante, para un adecuado abordaje de esta profunda dimensión se requiere realizar un trabajo personal en el terapeuta, que le permita a este último encontrar un puente genuino de contacto entre ambas cosmovisiones, de modo que pueda experimentar la compasión para saber construir una relación vincular con su paciente", precisa Fuentes.

Tecnología y conciencia
La tecnología también ha realizado aportes importantes al marco teórico de la espiritualidad en la medicina, en especial desde las neurociencias y el estudio del cerebro, la mente, las emociones y estados como la gratitud, la empatía, la paz interior y la felicidad.

Mención aparte merecen las investigaciones sobre la denominada conciencia plena (mindfulness), una forma de meditación que ha mostrado afectar el grosor de ciertas áreas cerebrales y es efectiva para tratar variados síntomas clínicos, entre ellos la ansiedad.

También existe evidencia disponible que revela que cuando la dimensión espiritual es atendida de manera consciente mejoran indicadores como el dolor, la necesidad de analgesia, la función inmune, el uso de medidas invasivas e, incluso, el tiempo de estadía hospitalaria.

"No obstante, se debe asumir que el método científico tiene límites para la comprensión de la subjetividad, para la cual nos servimos de la ética, la psicología o la filosofía, ramas todas ellas que nutren a la medicina. En otras palabras, de lo que aquí se trata es de avanzar en la integralidad en la manera de comprender la salud y de prestar una atención de calidad. Estamos hablando de atención integral, humanizada, con pertinencia cultural, que incorpora las creencias, prácticas y experiencias profundas que las personas tenemos, sobre la base de conocimiento científico actualizado y una relación terapeuta-paciente respetuosa", asegura el doctor Sebastián Fuentes.

Medicina paliativa
En Chile, la medicina paliativa lleva la delantera en esta tarea y hoy es habitual encontrar el tema de la espiritualidad inserto en muchas de sus actividades disciplinares, con la participación de psicólogos, enfermeras, teólogos y filósofos, entre otros profesionales. A su vez, la medicina familiar, especialidad relativamente nueva que se interesa por la integralidad y el contexto social de las personas para su atención, ha incorporado de igual manera a la espiritualidad en su quehacer.

"La Sociedad Chilena de Medicina Familiar cuenta con un grupo de trabajo que colabora con el Ministerio de Salud para incorporar el cuidado de la dimensión espiritual en diversos documentos técnicos que orientan la atención de las personas. Cabe recordar que en nuestro país rige desde el 2012 la Ley de Derechos y Deberes en Salud, que garantiza la opción de los pacientes a recibir asistencia religiosa o espiritual. También, en el marco del modelo de salud familiar vigente en Chile se pretende generar puentes de integración con otras medicinas y terapias no convencionales, ancestrales y populares, trabajando en red con una visión intercultural y transcultural de la espiritualidad y la salud", sostiene el especialista de la Escuela de Medicina de la UV.


Artículo publicado en diario El Mercurio de Valparaíso el día 13 de enero 2019.
Acá una copia en PDF de la nota publicada

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